El amor es frágil y no siempre sabemos cuidarlo bien, lo hacemos lo mejor que sabemos y esperamos que eso tan frágil sobreviva contra viento y marea.
Aunque a veces es simplemente mejor dejarlo naugrafar,
para conseguir salvarnos a nosotros mismos.
Aunque a veces es simplemente mejor dejarlo naugrafar,
para conseguir salvarnos a nosotros mismos.